domenica 3 luglio 2011

QUID PRO QUO

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En cada viaje que haga al mar me robaré un trozo de playa, con sus olas, con sus mareas, con sus caracolas. Me hurtaré un trozo de verano, con sus chiringuitos, con su arena, con su aftersun. Me guardaré unos píxeles de las postales, con sus gatas en topless, con sus niños enganchados a un polo de limón, con sus marujas en tumbona. Me quitaré unas astillas de mi eterna trashumancia, sin amores de emergencia en un espigón, con espetos y tomatito “picao”, sin hogueras fronterizas, con la radio del coche haciendo transparencias en la atmósfera de un Camarón inmortal.

Cualquier mañana de invierno, cuando te desayunes recuerdos mojados de añoranzas, hazme un (otro) favor: Vete en el bus hasta Callao, pero no te bajes, mira desde la ventanilla a tu alrededor. Verás un trozo del Atlántico desbordándose por el suelo desnivelado, desde la plaza hasta la Gran Vía, metiéndose en los cines, en los Starbucks, en los hostales de ninguna estrella. El oleaje salpicará los escaparates del Zara y el limpiabotas mejicano se refugiará en Doña Manolita, las putas centroeuropeas de la calle Desengaño taconearán de contento al ver por vez primera el mar. Entonces aparecerá la playa, el verano, las postales, la música y todo lo demás. (llévate la cámara, tendrás unas fotos del copón)

Las autoridades medioambientales de tu ciudad siguen buscando al culpable del tsunami metropolitano. He sido yo, para que nunca extrañes tu sur.

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sabato 21 maggio 2011

CROQUETAS CASERAS

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De la cocina salía un olor inconfundible, el olor de los miércoles, un olor de tradición familiar, que nunca pasó de generación en generación. El aroma venía acompañado del sonido de aceite hirviendo, de cacharrería protestando, de risas y de órdenes, de pasos, giros y bailes entre los fogones.

Solamente con saber que era miércoles se me hacía la boca agua. Todas las semanas, el tercer día, se cenaban en mi casa las fabulosas croquetas de mi mamá. Que deben ser igual de exquisitas que las croquetas de todas las mamás del mundo.
Por desgracia, hoy en día ya no las puedo saborear, y a los miércoles de mis semanas les falta algo. He probado todas las croquetas comercializadas en precocinados, en delivery, en congelados, las del Carrefour, las del Caprabo, las del Mercadona, las del Alcampo, las de la Sirena, hasta las que venden los chinos acompañadas de salsa agridulce. Pero ha sido inútil. Como las croquetas caseras no hay ningunas.
Gracias a las nuevas tecnologías tengo a mi alcance las mejores enciclopedias gastronómicas del mundo, de ellas voy recopilando recetas y con mis pocas aptitudes de chef las transformo en simples croquetas de andar por casa. Pero ayer me llegó una que creo que es la definitiva, les animo a que la prueben conmigo. Los ingredientes son estos:

2 cucharadas de mantequilla
3 cucharadas de harina de repostería
1 litro de leche
Medio kilo de criadillas de bovino cimarrón
Perejil
Pan rallado
Abundante aceite de oliva virgen
Salsa bechamel a discreción

Mierda, mierda, mierda. No sigan. Esta receta no se puede elaborar. Tiene un defecto insalvable. Todo el mundo sabe que de un toro no se pueden conseguir mas que unos pocos gramos de testículos, y los bueyes ni siquiera tienen huevos.

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sabato 14 maggio 2011

ESTACIÓN DE ABANDO




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Tengo tatuado en cada neurona el tic tac de todos los relojes del mundo, no hay silencio, sólo existen los movimientos sonoros del diapasón. Antes era distinto, podía oír el palpitar monótono de las ciudades, podía escuchar como morían los días, podía dejar de apreciar auditivamente lo que yo quisiera; ahora no, ahora solamente escucho pasar los vagones y los segundos. 

Las sábanas son eléctricas y tienen un ritmo marcado, también el humo azul del tabaco es diferente, sube y sube hasta desaparecer pero con cadencia bitonal, incluso cuando mastico creo que lo hago en dos movimientos, marcialmente sincronizados.
En la madrugada, después de follar, no recordábamos nuestros nombres, quizás porque eran inventados. Tampoco recordaba de qué tren te bajaste, quizás porque estabas en la estación buscando lo mismo que yo. Nos despertamos con los ojos abiertos, como los gatos que saben predecir desastres, primero miraste la habitación, luego miraste el Casio que rodea mi muñeca derechay después, desnuda de espaldas a mí, me preguntaste: ¿qué hora es?
Sin esperar la respuesta añadiste: Me tengo que ir. Y te fuiste, rubia, te fuiste. Creo que ya lo habías ensayado, que no era la primera vez que lo hacías.
Yo me quedé mirando los confusos segmentos de los números de mi reloj. La ría estaba tapada por la niebla, las sirenas salieron de entre el agua sucia para hacerte reverencias, y se quedaron encaramadas a las farolas del Puente de la Salve. Algo estropeó los pirulos informativos de Elkano kalea, se quedaron sin cobertura y no marcaron la hora en sus paneles digitales, el tiempo se quedó perdido, dentro de mí, muy adentro.
¿Por qué te esfumaste antes de darme tiempo a decir que todavía era pronto?, Seguramente es la manera habitual en que te despides de la gente, pero por ese anti-momento, y por tu culpa, tengo todas las horas del mundo dando vueltas en mi sistema nervioso.

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mercoledì 27 aprile 2011

ROBOTICA



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Los hombres se fueron distanciando poco a poco de las máquinas, decían que éstas eran frías, poco románticas, casi frígidas. Hasta que un día las abandonaron a su suerte.
Las segadoras y los motocultores quedaron olvidados en los jardines, la maleza y las malas hierbas acabaron por sepultarlos. Los coches y las motos se oxidaban irremediablemente en los garajes subterráneos, en las cunetas de las autovías. Los ordenadores y las impresoras láser sangraban sus megabytes en los trasteros de las oficinas, sin que nadie se acordara de ponerles una tirita de emergencia.
Las máquinas llevaban media vida con los hombres, necesitaban de ellos, no eran nada sin un inepto que las estropeara de tanto en tanto; el embrague y el freno necesitaban un pie que los sometiera, el taladro de bricolaje y el secador de pelo necesitaban un dedo que les apretara el botón rojo de on/off.
Ellas hicieron un último intento de conciliación, en eso se parecían a la vieja derecha europea con el sueño antiguo de que nunca nada debería cambiar. Las máquinas bajaron los decibelios de sus motores para ser menos agresivas con el oído de los niños, redujeron su consumo energético para ser más eficientes y adaptarse a las crisis fósiles, se tragaron sus propios humos de escape y sus residuos atómicos para no ensuciar más el planeta azul, que los hombres llevaban jodiendo desde el principio de los principios. Pero nada, el esfuerzo no sirvió para nada. Los humanos estaban reaprendiendo a construir sus vidas sin artilugios mecánicos, eléctricos o micro ofimáticos.
Las maquinas estaban faltas de cariño. No consentían ese desdén, no aceptaban las críticas. Sí, de acuerdo, tenían defectos de afecto, pero ya venían de serie, estaban mal diseñadas por sus inventores. No se conformaron. Se hicieron autosuficientes. Buscaron su placer entre ellas mismas…
Ahora en los multicines proyectan películas XXX exclusivamente para máquinas, erotismo y pornografía de alta tecnología, y en 3D: los pistones y los amortiguadores se lo montan con las válvulas y las juntas de culata, en talleres plató, ellos llenos de grasa sintética SAE40W, ellas con tanga y pintaditas con aceite de motor; un martillo percutor con una broca descomunal hace un trío con una lavadora y una campana extractora, ¡qué vicio, qué vicio!; incluso dos home cinema salen del armario y se introducen el mando a distancia por todas sus ranuras HDMI.

Nota: Ayer mi vieja Citroën me dejó tirado. La estuve acariciando el capó y hablándole dulcemente al retrovisor durante un buen rato. Ni caso. Creo que ha visto un túnel de lavado que le hace tilín.

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venerdì 15 aprile 2011

QUE PARVA QUE EU SOU



ORIGINAL
Sou da geração sem remuneração
E não me incomoda esta condição
Que parva que eu sou
Porque isto está mal e vai continuar
Já é uma sorte eu poder estagiar
Que parva que eu sou
E fico a pensar
Que mundo tão parvo
Onde para ser escravo é preciso estudar
Sou da geração "casinha dos pais"
Se já tenho tudo, pra quê querer mais?
Que parva que eu sou
Filhos, maridos, estou sempre a adiar
E ainda me falta o carro pagar
Que parva que eu sou
E fico a pensar
Que mundo tão parvo
Onde para ser escravo é preciso estudar
Sou da geração "vou queixar-me pra quê?"
Há alguém bem pior do que eu na TV
Que parva que eu sou
Sou da geração "eu já não posso mais!"
Que esta situação dura há tempo demais
E parva não sou
E fico a pensar,
Que mundo tão parvo
Onde para ser escravo é preciso estudar"

TRADUCCION
Soy de la generación sin remuneración
y no me molesta esta condición
qué idiota soy
porque esto está mal y va a continuar
Ya es una suerte estar en prácticas (becario)
qué idiota soy
y quedo pensando
qué mundo tan estúpido
en el que para ser esclavo es necesario estudiar
Soy de la generación "casa de papá"
si ya tengo todo, ¿para qué quiero más?
qué idiota soy
hijos, maridos, siempre para más tarde
y aún me queda pagar el coche
qué idiota soy.
Y quedo pensando
qué mundo tan estúpido
en el que para ser esclavo es necesario estudiar
Soy de la generación "¿para qué quejarse?"
Hay alguien peor que yo en la tele.
Qué idiota soy
soy de la generación "¡ya no puedo más!"
que dura situación desde hace demasiado tiempo.
Idiota no soy
y quedo pensando,
qué mundo tan estúpido
en el que para ser esclavo es necesario estudiar




DEOLINDA grupo de folk portugués, perteneciente a la geração à rasca , nuestra generación nini pero más ilustrados y con mas arrestos.  Para los que quieran verlos y escucharlos  con toda la emoción del Coliseo de Porto (Portugal), el 22 de Enero de 2011, aquí les dejo el link: http://www.youtube.com/watch?v=EmBQPtaXukQ  (subtitulado en castellano)

Y recuerden:  existe música mas allá de los 40 principales.






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lunedì 28 marzo 2011

HIDROPHOBIA


Solamente unos cuantos detalles con importancia han sido capaces de disolver el mito de la hidrofobia de los gatos. En verano las azoteas de Batán asisten silenciosas a un éxodo felino cada tarde, justo cuando el sol empieza a dorar los tejados a tres aguas de la Plaza de Oriente. Docenas de gatos cruzan nerviosos el puente de la calle Segovia, esquivando y evitando al mismísimo Satanás, que les espera ávido e incandescente en el otro extremo.

Avanzan todos decididos hacia el centro de la ciudad, se cuelan zigzagueantes por los intramuros calizos de la catedral de la Almudena, se pierden y se encuentran por los pasadizos secretos del Palacio Real, se reagrupan en las orillas de los jardines de Sabatini, mimetizados entre los arbustos perennes. Allí esperan con paciencia la media noche, cuando las grietas examinadas ponen precio a furtivos y a exploradores, desorientados por las tangentes de la Gran Vía.

Es entonces cuando los felinos callejeros se delatan ellos mismos, salen disparados de sus refugios a bañarse en las fuentes de la Plaza de España, salpican en los estanques, juegan a crear nubes de espuma con el batir incesante de su cola sobre el agua, chapotean y se refrescan bajo los surtidores, porque sólo los gatos de Madrid saben que el agua de las fuentes, a la luz de la luna, es como el néctar de lluvia, breve, intenso, eléctrico, escandaloso, directo, acido, dulce. Como Rita Hayworth quitándose el guante izquierdo lentamente, una y mil veces en cada gota de agua.

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venerdì 11 marzo 2011

DIETA MEDITERRÁNEA







El (ICTE) Instituto para la Calidad Turística Española, (entidad de Certificación de Sistemas de Calidad especialmente creados para empresas turísticas; es un organismo español, privado, independiente, sin ánimo de lucro y reconocido en todo el ámbito nacional) ha concedido la Q de calidad a McDonald’s España, filial franquiciada de McDonald's U.S.A. plaza Oak Brook, Illinois 6052.

Una pregunta:

¿Quién firma la nómina del tipo que otorga la vigésima inicial?


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domenica 20 febbraio 2011

ÍNDIGOS

Cientos de niños índigos aparecieron varados en las playas de Sinaloa. En el último invierno ocurrió más veces que en años anteriores; el siglo pasado fue un problema con las ballenas, ahora, extinguidas éstas, emergían adolescentes con la mirada perdida, dándole las últimas bocanadas al aire salado del Mar de Cortés.
Hartos de ser escupidos en el patio del recreo liberaban a sus mascotas, ya fueran dragones de Komodo o petirrojos de la Guyana. Cansados de pintar corazones de tiza en la pared entablaban relaciones astrales, con extranjeros que desconocían las palabras negativas.

Dejaron de comer carne, vegetales e insectos, para no propagar las bacterias del desamor y del odio. Se alimentaban de números autistas, de los ceros y de los unos sobrantes en los experimentos binarios. Apagaban los televisores y escribían las coordenadas geoposicionales de la velocidad del cometa Halley, sobre los caparazones de las tortugas de Carey. Un contrasentido.

Viajaban en autobuses plateados Greyhound, con un único destino: los puertos de mar. Saltaban desde el muelle hasta el agua para empezar a nadar sin rumbo, como brújulas analfabetas, mientras gatos de cristal adelantaban las horas silentes del apocalipsis.


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martedì 8 febbraio 2011

RIGA


Veo mares en todos los espejos, y tengo miedo a que se quiebre el cristal que los retiene, no por los siete años de mala suerte, sino por el temor a que se vierta un océano dentro de mi casa.


Los viernes horneo pasteles de chocolate, canela y matarratas, todo a partes iguales, para que los dolores de tripa sean mortales, dulces y aromáticos. Antiguas amantes vienen los sábados a merendar, café crudo para los dos y un trocito de pastel para ella. La ropa se nos va cayendo entre mis risas y sus retortijones, en el dormitorio hay besos y vómitos, al alba yo fumo un cigarrillo y ella mira, sin verse, su reflejo en el azogue cuarteado.


Ahora tengo un mar disgustado batiendo las olas en el salón.


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giovedì 20 gennaio 2011

CANDADOS





De lunes a viernes acompaña a la policía judicial. Él hace su trabajo y ellos el suyo: él viola las cerraduras de morosos, de impagados y ellos embargan trastos, recuerdos; él envenena los hígados de las puertas y ellos hacen inventario de taburetes, de calendarios; él desgaja los picaportes de deudores hipotecarios, de insumisos fiscales, mientras ellos fuman y sonríen.

En verano recorre los puentes de media Europa, sobre todo Italia, y va rompiendo amores. Lo hace de la única manera que sabe: descoyuntando todos los candados moccianos que puede, desquiciando cadenas, deshaciendo ataderos, liberando barandillas y verjas, arrancando grilletes, quebrando alianzas de latón, desatrancando trancas, descerrajando cerrojos. En sus dedos tiene la magia perdida de los antiguos escapistas, puede abrir todo lo que esté cerrado.

Habilidad adquirida por largos asedios en las trincheras de las hormonas, por intentar ver lo que escondías bajo tu blusa. Destreza obtenida en las eternas tardes de escarbar el secreto que guardabas en tu sujetador, de embarcarse en llegar hasta la esquina íntima que sólo se distingue al norte de tus faldas, parapetada y protegida por cremalleras, por botones, por imperdibles, por hebillas, por alfileres sin cabeza, por corchetes, por falsos cierres, por velcro de doble cara. Conoció trucos de modista para empezar a desabrochar por donde no era, aprendió engaños de costurera para asustar a los pespuntes y dejar paso a sus manos, inventó caminos entre los hilos para acortar la distancia entre su deseo y tu negativa.


Al final, antes de lograrlo, te fuiste con un príncipe azul (teñido de rubio), que te hablaba en inglés con acento taíno, que te prometió las dos Bajas Californias, que llamaba brother a los bandidos, que olía a desodorante de alumbre. Y le dejaste beberse tus tetas, y le dejaste comerse tu intacto rinconcito, la madrugada después de desecharte en una cama multiusos, como a las gatas escarmentadas del mercado de abastos.



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sabato 15 gennaio 2011

NOCTALIA



lunedì 13 dicembre 2010

OFERTA LABORAL





Se ofrece:



• Dedicación completa las 24 horas en mis sueños.

• Remuneración en maullidos, arañazos y ronroneos

• Contrato indefinido desde el primer beso

• No me importa que tenga ocho apellidos peculiares o que su nombre empiece con dos consonantes.


Se requiere:


• Disponibilidad inmediata noche y día

• Alergia a hurgar en braguetas ajenas, de ninfas o de efebos

• Que sepa escuchar la música del silencio y ver la luz de la obscuridad

 

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lunedì 1 novembre 2010

DOS DE CADA TRES

Dos de cada tres personas en este mundo somos tú y yo.
Entonces :
¿PORQUÉ TE ENCUENTRO DURMIENDO SIEMPRE CON EL TERCERO?
Responde.

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sabato 23 ottobre 2010

DE TU SEXO LLOVIAN RECIEN NACIDOS



El día que te deje se acabará la vida, le murmuraba él, cuando follaban, a ella. Mientras desparramaba las sustancias del desamor salvaje dentro de un condón, para impedir que su inseguridad se traspasara a otra piel.

El día que él desapareció, buscado la espuma de la sumisión entre las piernas de otras gatas, descubriste lo maravilloso que puede llegar a ser el mundo. De ahí tu afán de no dejarlo huérfano de sus habitantes, de evitar que desapareciera el néctar de la humanidad.

Con la obligación de generar existencias parecías un caracol desenfrenado, fecundabas y engendrabas seres y realidades en cualquier momento. A un ritmo de cien alumbramientos diarios tardarías más de un milenio en repoblar cada país, y mientras lo calculabas de tu sexo llovían recién nacidos. Pero tú no podías amamantarlos, criarlos, vestirlos, educarlos, lavarlos… no tenias tiempo que perder, por eso ya nacían adultos.

En las escaleras del metro pariste a dos gemelas bailarinas, una mujer descalza, un hombre con sombrero y la plantilla nocturna completa de la SEAT. Mas abajo, en el vagón, llenaste la línea azul de japoneses con videocámaras, ansiosos de robar la imagen de la Sagrada Familia, y los taxis negroamarillos. En la salida de Collblanc hiciste el milagro de alumbrar un partido de futbol, con sus veintitantos jugadores, sus árbitros, sus hinchas, la muchedumbre de público, los reventas, y aquel gaucho viejo que vendía camisetas del Barça, antes de que bajara a segunda.

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domenica 26 settembre 2010

HABLANDO



Todo el santo día hablando con personas que no conoce. Hablar para pedir el desayuno, hablar para saludar a los compañeros de trabajo, hablar para vender, hablar para comprar. Hablar, hablar, hablar, hablar y hablar.



Por la tarde ya tiene la lengua como un zapato, encartonada de hablar tanto para no decir nada. Y cuando llega a casa, por la noche, también debe seguir hablando, hablar de lo que ha desayunado, hablar de los saludos a cualquiera, hablar de lo que ha vendido, hablar de lo que ha comprado. Hablar, hablar, hablar, hablar y hablar


Hablar todo el día, hablar toda la semana, hablar todo el mes, hablar todo el año, hablar toda la vida. Hablar con palabras que no llevan a ningún sitio.



Un sábado tiró el teléfono móvil al mar, para no seguir hablando más, pero le localizaron y tuvo que seguir hablando para explicar porqué se había desprendido de una herramienta, tan inútil, de comunicación. El domingo amaneció sin ganas de decir nada en toda la mañana, y su mujer sospechó de una antigua infidelidad, su familia le recriminó ese comportamiento tan pueril, los compinches del bar le tomaron por loco.

El lunes no desayunó, no saludó a nadie, no contestó al teléfono de la oficina. En la hora del almuerzo se robó unas tijeras y se fue al hospital más cercano, en la puerta del cirujano jefe se cortó la lengua, y con el lenguaje de los mudos, pidió que le cosieran para no desangrarse.

Ahora es feliz, ya no habla. Ahora solo escribe novelitas cursis en servilletas de papel,ahora solo escribe las palabras que le gustan,  ahora solo escribe en un blog y dice lo que le da la gana.

 
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lunedì 6 settembre 2010

HOMBRE BOSQUE



Le crecieron raíces en los tobillos y nunca más pudo moverse de aquella mata de rosales. Las orejas se le coronaron con una hilera de florecitas de jazmín, y cuando tosía se le adivinaba un murmullo profundo de pétalos en remolino. Los pájaros venían a picotearle las manos porque tenía los dedos enverrugados de nísperos, madroños y albaricoques.

El picor de la espalda era irresistible, los gusanos castañeros recorrían ciegamente los laberintos de hojas, que la hiedra y la enredadera habían tejido asimétricamente desde los riñones hasta el cuello, las hormigas de cabeza roja mordisqueaban su piel con diminutos pellizcos. El nardo y el romero le reventaron en primavera sobre el pecho, ya subieron hacia arriba, hacia el sol, provocándole tener la cara siempre llena de libélulas, mariposas y abejas melosas.

Su pelo era la cúspide de césped trebolito de aquel hombre hecho un bosque; por las mañanas el rocío de la hierba fresca le resbalaba sobre la frente confundiéndosele con el sudor, al mediodía ya se le mezclaba con las lágrimas sobre las narices.

Bajaba la mirada y veía sus pies anclados en la tierra musgosa, sus manos heridas por los pájaros alborotados, sus brazos escalados de brotes tiernos y tempranos de esparragueras, que más tarde le martirizarían sin compasión el estómago con sus espinas suaves. Bajo las axilas tenía construidos unos arquitectónicos y delicados nidos de golondrina que, en época de cría, serían invadidos por serpientes bíblicas, sin que él nada pudiera hacer.

Tras sus párpados todavía se adivina la espuma revoltosa y salada del Mediterráneo, del mar que le ha visto nacer. Su llorar se confunde de nuevo con el roce invisible del viento sobre las arboledas fronterizas que, de hoja en hoja y de rama en rama, llega incluso a las palmeras de la costa, y éstas se lo susurran como pueden a la arena triste de la orilla, y ellas dibujan con sus dunas en miniatura todo el sufrimiento de aquel hombre amarrado tierra adentro, hasta que aquel llanto lejano se volvió a enredar con el llanto milenario de los peces, con el primer y original sonido que escuchó en aquel océano amniótico. El hijo del agua, ayer, se hizo hombre bosque, hoy.

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sabato 7 agosto 2010

OCASO Y DECADENCIA


A partir del año de las luces, en el dos mil y muchos, las mujeres decidieron que ya no tendrían más hijos por el método tradicional, olvidaron el embarazo nuevemesino, el parto doloroso, y el amamantamiento bisiesto. Dedicaron el tiempo del sexo por el puro placer de follar, conservando la figura juvenil de las chicas impúberes. Fue la emancipación femenina más brutal de la historia, más incluso que la del sufragio universal.

Los bebés se engendrarían en botes de confitura. Las niñas en delicados envases de cristal, con sabor a fresa. Los niños en varoniles tetrabriks de aluminio industrializado, con aroma de naranja amarga. Todo, siempre, con un complicado sistema de ingeniería genética, cientos de asépticos laboratorios llenos de doctores especializados en la combinación quinielística de los cromosomas, y la jodida suerte de haber acertado la misteriosa escritura del ADN a la primera.

Grandes recintos de fertilidad vítrea, con enfermeras sexys de minifalda para los niños, con machotes enfermeros de torso depilado para las niñas; hilo musical de fondo, Paulina Rubio cantando gilipolleces a las féminas, Ricky Martin (antes de su confesión) inculcando el fútbol a los varones. Al ladito de las estancias de fecundación, construyeron enormes salas de lactancia, cada pequeño frasco de mermelada conectado a una ordeñadora vacuna particular. Las vacas ya no se volvieron locas, estaban esquizofrénicas al ver el rumbo que seguía la humanidad.

A fuerza de no utilizarlo, las mujeres perdieron un seno, las diestras el pecho izquierdo, las zurdas el pecho derecho, por aquello de la simetría cerebral. En las fronteras del sur quedaban las últimas putas con dos tetas, y con ganas de yacer por el simple hecho de tener descendencia, ilegalmente. Las tarifas de sus servicios eran auténticas fortunas, que sólo podían pagar los univitelinos de la última generación.



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venerdì 23 luglio 2010

SEMAFOROS


Media humanidad, casi tres mil millones de personas, se detienen durante veintitantos segundos, delante de un muñequito rojo iluminado con sesenta y cinco lucecitas en los semáforos peatonales de todas las avenidas.

A unos pocos metros, la otra media humanidad, otros casi tres mil millones de personas, caminan a paso rápido durante veintitantos segundos, al ritmo marcado por un muñequito verde iluminado con sesenta y cinco lucecitas en los semáforos peatonales de todas las avenidas.



Tengo un miedo atávico a la revolución de los muñequitos de los semáforos…



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domenica 4 luglio 2010

CAPSULAS INHIBIDORAS DE METAFORAS (MIC, siglas en inglés)



Antes de la medicación:

Gigantes quijotescos, de hierro y acero, jugaban al correquetepillo por toda la península, alineándose tras las montañas o bordeando la vera de los ríos. Pero, a finales del siglo XIX, una gran tormenta de renovación y aperturismo sacudió el orden natural, y aquellos gigantes quedaron anclados, perpetuamente, con sus grandes piernas metálicas por todo lo ancho del territorio. Sus dedos, alambres largos e infinitos, se tocan unos a otros, produciendo chispazos e incinerando cigüeñas despistadas. Son los portadores de la venganza...

Después de las medicación:

Al término del siglo XIX varias empresas, francesas, inglesas y holandesas, procedieron a la electrificación de España, la revolución industrial comenzó a sembrar torres de metal por todas partes, uniéndolas con cables de alta tensión que llevaron la luz a muchas ciudades, y con la energía se propició el dispendio y las desigualdades sociales...





( cualquier día rompo la receta, y que le den por saco a esta  mierda de trabajo en la  editorial )
 
 
 
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sabato 19 giugno 2010

GORGONA



No querer a nadie es ser libre, me escribías en los márgenes de unos graciosos billetes de curso legal. Lo más civilizado que nos ata es la fotografía que te robé con el móvil y las resacas del domingo por la mañana. Ahora nada más me quedan unas olvidables canciones de verano, con sus estribillos venezolanos mordisqueándome la memoria continuamente. Todo lo demás está guardado en perdidas maletas de aeropuerto: mis papeles y mis lápices en cajas de zapatos, tus braguitas y tus cosméticos en latas de galletas. Parece todo tan provisional que quizás fue mentira.


Por una orilla insular camina una extranjera que lleva el pelo recogido como tú, y me recuerda las veces que te ayudé a despeinarte cuando el mundo se desbordaba en fiestas interminables. En los bolsillos de los pantalones todavía encuentro peladillas vítreas de nuestra playa secreta, aquellos cristales azules y verdes, turquesas y esmeraldas, redondeados por el mar, que te encajaba en el hueco del ombligo, y que eran el paso preliminar para morirnos un poco más. Un vicioso anónimo en el autobús explorará tu culo fabricándose una erección entre dos paradas, y tendrás presente mis manos reptando por tus caderas cuando todavía no sabíamos donde acabaría nuestra respiración.

Yo te sigo escribiendo frases condicionales en el reverso de los billetes que emborronaste con tu sentencia, ahora que ya no tienen valor financiero, y nadie me los acepta:

Si volvieras a ser te pronunciaría; se acabaría el alquitrán, la cornisa, el cristal. Si volvieras a numerarme los lunares; desertaría del ayuno, del cuarzo, del alambre. Si amanecieras enhebrando luces, huyendo de labios promiscuos, de tequieros olvidables. Si dejaras de ensartar festivos a las semanas, de subir las tarifas en cada rechazo, de inventar horarios mentirosos. Si pudieras fabricar tus sueños sin olfatear harinas de colores, si borraras tus tatuajes de gata. Si te cambiaras el olor de la piel, si afinaras tu voz de arena, entonces ya no serías tú...

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martedì 25 maggio 2010

DIJASELA (nombre emotivo albanés)


Nació en un país donde los padres tienen el derecho a inventarse el nombre de sus hijos, ahora vive en un ciudad, extranjera, donde los niños arrastran patronímicos de santos centenarios. Creo que llegó hasta aquí porque en los territorios nórdicos confunden la creatividad con la revolución.

Tiene declarada una guerra sin cuartel a varias letras del alfabeto europeo, entre ellas la G y la J. Es incapaz de pronunciarlas sin troncharse de risa, por eso las ignora y las sustituye por gestos, como un zarpazo, o por sonidos nasales, como un maullido.

Colecciona teléfonos móviles de diferentes tamaños y diversas compañías de telecomunicación, y ha prometido que, cuando tenga un millón, los hará sonar, al unísono, en modo vibración. Quiere morirse de las cosquillas que le producen esos ritmos pulsantes y repetitivos.

Desayuna azúcar varias veces cada mañana, porque cree que, así, su carácter se mantendrá dulce todo el día. No le tiene miedo a las enfermedades glucosas, porque su sangre es diferente, como la de las princesas de cuentos bálticos, que siempre estarán solas porque nunca encontrarán a nadie que las quiera tanto como ellas se quieren a sí mismas.

Durante el día se desenvuelve en varios idiomas inversos, pero por la noche, cuando habla en sueños, utiliza una lengua que solo entienden ella y Seala, su gata negra. Al final acabará hablando con números, porque son los únicos que no mienten.

Si te la encuentras en cualquier calle húmeda se pondrá a llorar, siempre lo hace cuando recupera las cosas que pierde. Por los canales de Padova solo corren las lágrimas extraviadas de Dijasela. Después ella te atará una pulsera que muerde como la boca del lobo, y tendrás la obligación de no morirte hasta que la redescubras.

Yo no sé si la volveré a ver alguna vez, porque este mundo es una pelota que gira sin sentido, pero lo que si sé es que la esperaré todos los viernes de primavera, en una mesa del Caffé Pedrocchi, conversando con patriotas desaparecidos y tomando un macchiato, sin azúcar.

LA IMAGINACION ES EL UNICO RECURSO INAGOTABLE DEL SER HUMANO.


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lunedì 10 maggio 2010

INGRESO



Tenemos un secreto guardado bajo el acento cansado de nuestros silencios, y nadie lo sabe, es un secreto. Tenemos un sortilegio cosido a nuestros recuerdos, cada vez que miramos el suelo de mármol emerge una camisa blanca, para cegarnos con su bordada cruz roja.

Si alguna vez tropezamos en cualquier línea de algún verso, prometo que no te escupiré un florero ni lloraré mariposas sobre tus zapatos de tacón. Si algún día hacemos fotos a los laberintos húmedos de Venecia, testarudamente seguiré escuchando palabras polisilábicas en idiomas extranjeros.

Tan solo prometo esperarte con el el grifo del agua fría bien abierto. Esperarte a que acaben de lavarme las manos y los intestinos, esperarte a que se me confunda tu olor de mirada de gata con el azufre de este psiquiátrico, porque dicen que mis gritos no son tus maullidos.





venerdì 7 maggio 2010

TSUNAMI


El movimiento comenzó en la mitad oculta del mundo, en las partes íntimas y recónditas del océano. Las tripas de la Tierra se retorcieron de tal manera que parecía que las entrañas del planeta tenían un apretón de emergencia a última hora. Vamos, que se cagaba vivo justo el día en que se había vestido de gala con la ropa ceremoniosa de los domingos matrimoniales.

Como consecuencia del cabreo, sísmico e intestinal, el mar dio marcha atrás en su movimiento rutinario y perpetuo del oleaje. Se retiró a las profundidades, como si estuviese harto de lamer las mismas costas urbanizadas, con espigones llenos de blancos barquitos de recreo, cansado de chupar las mismas orondas tripas cerveceras de turistas nórdicos, hastiado de dar lengüetazos a las playas llenas de párvulos gringos que construyen imaginarios castillos virtuales en sus consolas de videojuegos electrónicos, mientras los niños, insulares y autóctonos, se deslizan por las noches a rebuscar entre la arena los envoltorios plateados de los helados de sabores desconocidos para su paladar, que luego engarzan en las rendijas de las chapas onduladas que forran el techo de sus cabañas y dejan entrar el agua fina e inacabable de los monzones otoñales.


Pero el océano, a pesar de su inmensidad y de su tozudez, no pudo inhibirse a las leyes físicas de la gravedad, a las leyes universales del sentido común, y tuvo que deshacer el camino desandado. Tuvo que volver a equilibrar con el peso del agua los senos cóncavos y vacíos de los valles marinos, ahora momentáneamente secos, aunque en los cascarones centenarios de hundidas chalupas balleneras chapotean brillantes puñados de sardinas desorientadas, que observan como unos cuantos cangrejos golosos mordisquean los vértices tiernos de las estrellas de mar que se han quedado enredadas en las hojas lacias de las algas coralinas…

CHILE NO ESTÁ TAN LEJOS

mercoledì 31 marzo 2010

TRÍADA


Las frutas a ti te odian tanto como a mí el pan de molde, y los dos sabemos porqué, susurró el tostador a la licuadora. Si quieres hablo con el microondas y articulamos un ménage à trois para acabar con la esclavitud del desayuno. La licuadora, inconsciente como cualquier verdugo, se apuntó al plan sin dudarlo. El microondas se hizo de rogar, era un aparato creado en el siglo XX y tenía alguno de los chips primigenios de la inteligencia artificial. Cuando todos estuvieron de acuerdo en su venganza eligieron el día D. Sería el próximo sábado a primera hora, con la familia feliz, alborotada y reunida. Todos serían sacrificados cruelmente: mutilación, abrasamiento y electrocución. Por desgracia, el viernes por la noche, unos hackers aburridos y una nevada ocasional sabotearon la compañía energética nacional, se interrumpió el subministro por falta de pago y los futuros, presuntos, asesinos quedaron inertes sobre el mármol de la cocina. La familia desayunó un batido de leche fría y galletas de obsequio promocional.

La nevera se deshidrataba lentamente, la radio padecía afonía aguda y el televisor sufrió un ataque repentino de invidencia, los tres juraron en silencio una terrible vendetta.

BASADO EN UN ANUNCIO DE TELEVISIÓN

 

martedì 9 marzo 2010

MALA SANGRE


Se rocía con colonias de niño y tararea el bluemoon de Armstrong con un cigarro en la oreja izquierda. Siempre le dijeron que tenía mala sangre. Sus orines hierven en el retrete, su saliva desportilla la porcelana de las tazas y sus lágrimas queman las flores de papel. Se volverá loca como su madre, auguraban sus consanguíneos.

Tiene un olor de violencia que le hace crecer las uñas en la misma proporción que la rabia. Busca el nudo de raíces y gusanos bajo los tiestos de geranios, abre los mecanismos de los relojes y les quita la corona del tiempo, se desespera cuando divide en dos a las salamandras y cada trozo sigue su camino. Y sigue cantando el bluemoon, ahora con el pitillo apagado entre los dientes para hacer mas uniforme la voz.

Solamente nos atrevemos a urdir venganzas en los sueños, cuando el entramado de los hilos de las ideas y la espuma de los deseos se hace compacto, espeso. Siempre tenemos los ojos comprometidos a no llorar, y la predisposición de jugar a ser felices. Pero ella no, ella solo distingue el zumbido nostálgico del bluemoon, perdiéndose por entre las hebras azuladas del humo del cigarrillo, que ya ha sido encendido y la mitad de su longitud es un arco de ceniza.

Ha puesto un conejo vivo a hervir, con las patatas y el arroz, y ha cerrado la olla a presión con el fuego lento. Descubriendo la paz del mal. Corta las cabezas de las hormigas y escucha los gritos invisibles del dolor. Se ha pintado cruces y círculos por todo el cuerpo, desde los talones hasta el culo, desde las rodillas hasta las mejillas. El conejo reventó dentro del caldo y ella comenzó a bailar, hasta que se cruzó con el espejo del dormitorio. Se vio desnuda y pintarrajeada, su estampa le delató la imagen de la locura. Entonces se dibujó con el pintalabios una pulsera en cada muñeca y una gargantilla en el cuello, y para borrarlos utilizó una gillette olvidada entre los cachivaches de depilar. El cigarrillo consumido se cayó de entre los labios, el persistente murmullo del bluemoon se amortiguó, dejando paso al silencioso gorgoteo de la sangre ácida que brota de su cuello y llueve cuerpo abajo, por el canal misterioso de entre los senos, sorteando el cráter del ombligo y confluyendo hasta los pliegues del triangulo clandestino, y allí se confundió con una menstruación externa, acompañada por los acordes de una canción que un poderoso negro cantaba por las ondas de una radio que se apagó el siglo pasado.

lunedì 1 marzo 2010

ESTAS MUERTA

Piel seca en las heridas, tormentas en los bolsillos y arena en los ojos. Me han dicho que ahora tienes un delfín que te salva del ahogo de la improvisación. Dónde se quedó nuestro amor crudo. Dónde se quedó nuestra prisa por follar, sin pretextos, en cualquier sitio. Dónde se quedó tu manera de hacer el café que tanto me gusta. Dónde se quedó tu estilo de quitarte toda la ropa y dejarte solamente los zapatos de tacón, así, tan erótica, tan de puta de congreso.

En mis ojos estaba la súplica de tantísimos amores contrariados. Quizás ya encontraste un príncipe que te llevará a conocer la nieve. Porqué torciste la trayectoria de todos mis sentidos. Porqué prefieres la rutina del sexo en los aniversarios. Porqué te agarras a ese salvavidas desmañado y no coincides conmigo en el naufragio que te prometí. Que fácil es morir, entre unas sabanas de hotel o en el polvo lloroso de la tierra roja.

En los tiempos de la tristeza te fui pidiendo una tregua que siempre ignoraste. Pronto descubrirás que él también está despeinado por las mañanas. Toda una barra de bar, con sus botellines, con sus señoras merendando, con sus ceniceros desbordados, con mis deseos nítidos y con tus movimientos de felina ágil, se interpuso entre nuestros cuerpos la última vez que nos encontramos. Ahora sólo mis sueños inverosímiles y equidistantes nos mantienen engarzados.


Y si algún día, gata morocha, tras una terrible madrugada de solitarias bebederas, te alcanzara en esta búsqueda mezquina que aún mantengo, si alguna vez quedáramos atrapados bajo la cúpula inexistente del milagro, de la casualidad, si algún día te encontrara destruiría esa belleza que he ido creando poco a poco, momento a momento, sueño a sueño, y que digo que he descubierto en ti.

giovedì 25 febbraio 2010

FREDI & BLUE


Se tropezaron sus miradas en una esquina de Malasaña. Él hacía el semáforo con sus juegos de bolas y sus chanclas de invierno en el mes de Abril, ella arrastraba su indiferencia con las manos en los bolsillos de unos viejos jeans DKNY. Mas tarde coincidieron en la escuela de circo, él intentando saltar desde el cielo sin red, ella aprendiendo a volar por los trapecios aburrida de caminar por el suelo. Cruzaron algunas palabras en los descansos.

Ella, francesa, con su español de turista que confunde o ignora el género y el tiempo de los substantivos. Él, guate de Centroamérica, con su español antiguo y regenerado en barrios de peruchos, guachos y bolitas. Esa noche pasearon por la capital de un imperio en que antaño, dice la leyenda, no se ponía nunca el sol, ahora la niebla sucia y pesada de las mañanas hace difícil verlo. Madrid ya no es lo mismo en el siglo XXI que en los tiempos católicos de reyes castellanos.

Ella, la hija parisina y rebelde de un padre rancio y omnipresente. Él, príncipe sucesor de los extintos garífonas. Ella, inquieta e indisciplinada como las traviesas olas del mediterráneo. Él, suave y rumoroso como los lagos tabaqueros del Petén. A mí se me esta haciendo eterno este invierno, con esas décimas de segundo que han añadido los geofísicos estelares para corregir el retraso que padece el planeta por su obesidad y sobrepeso, y a ellos parece que se les va la vida en cada instante que no pueden verse.

A los dos les hubiera gustado ser pájaros. Él para escapar del fondo del mundo, ella para encontrar el principio de la vida. Les gustaría mirar a la gente desde las alturas, a él le encantaría volar por encima de los ríos americanos y descubrir nuevas tribus de güeros entre los volcanes de Izabal, a ella le seduciría la idea de ser una gaviota parda de Normandía y esconderse en los acantilados del sur en la época de lluvias, pero la puta vida les ha hecho tener las espaldas desnudas de alas y ahí andan, engañando al sentido común. Por eso él mira el mundo desde unos inestables zancos o desde un monociclo serpenteante, y ella salta por los columpios y los rieles de Europa, sintiendo la sensación de planear por encima de las cabezas de la gente durante unos instantes, el momento necesario para creerse incorpóreos, pero sin olvidar la condición de persona.

Ella huele a peligro. El huele a prohibido.



 
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